TRABAJO ANUAL 2024
TABLA 114 DE PATROCINADOS DE BOGOTA
GRUPO DE CABALLEROS DAMAS DAMITAS
“MI PAZ INTERIOR COMO CONTRIBUCIÓN A LA PAZ UNIVERSAL”
BOGOTÁ, D.C. DICIEMBRE DE 2024
- LEUS, Secretario: C.P. Javier Pabon Moreno
- I ELIHO, Limosnera: C. P. Carlos Riveros
- SOLEM, Lector: C.P. Juan Manuel González
- RAS, Archivero: D. P. Adriana Roa
- I SHEMESH, Oradora: D. P. Nelly González
- ORMUZD, Asistente: C. P. Leopoldo Ayala
- I ARKA, Llavera: D.P. María Victoria Rodríguez
- ADSCRITA: Dmt. P. Isabel González
- ADSCRITA: Dmt. P. Carmen Lucia Santana
INTRODUCCIÓN
Hemos elegido de manera consensuada trabajar en “La paz interior como contribución a la paz Universal”, mediante reuniones semanales, el estudio de enseñanzas, la oración, los aportes del grupo y la práctica del método de Cafh; decidimos plasmar nuestras vivencias en este proyecto; cada uno presenta los aportes realizados según sus posibilidades y a su propio ritmo.
C.P. Javier Pabon Moreno
Reconozco en mi la guerra que se libran en nuestro planeta… comprendo cuando se plantean posiciones obtusas. acaso no tengo comportamientos que rayan en lo mismo… a pesar de saber que así lo son y trabajo en ellas para armonizarlas o eliminarlas y no puedo? … igual que en el mundo, es increíble que mandatarios, pueblos o creencias se mantengan, a pesar de su evidente daño a la sociedad.
No es con violencia que se solucionan los conflictos, o acaso golpeándome la cabeza, o maltratándome psicológicamente voy a cambiar…. algunas veces surten efecto, se debe extirpar un parte para que el todo viva, pero es la última opción, antes hay mucho trabajo por hacer…
Puedo procurar mantener mis órganos en buen estado, alimentándome bien… y mantener mi mente sana igualmente brindándole lo necesario para que se desarrolle y evolucione.
Tengo que fortificar mi cuerpo físico, cuidarlo. También mi alma la debo cuidar, para poder, desde aquí inyectar dosis de credibilidad, esperanza, fortaleza a todo lo que tenga contacto conmigo… es mi compromiso con Cafh y conmigo mismo, con la humanidad y por ende con la Divina Madre y con Dios
Quisiera plasmar aquí la fórmula mágica para hacer que todos mis actos contribuyan a la paz mundial; pero no la tengo, pero si les puedo compartir mis esfuerzos individuales y sus resultados; para encontrar mi paz interior, que sí contribuye, en mi círculo cercano a una mayor armonía
Porque de eso si se, de un anhelo de vivir en paz conmigo mismo, buscando como equilibrar especialmente mi convulsionada mente, que creo, intenta armonizar con todos los eventos y las situaciones que se presentan, responder de la mejor manera para que el resultado sea de beneficio propio y para los demás.
En muchas ocasiones las respuestas no son los mejores, en especial porque particularmente creo que mi mente exagera las situaciones y en su intento por encontrar los diferentes motivos o causas agrede físicamente, como ya sabemos de la reacción que producen los pensamientos en nuestro cuerpo físico; esta es la guerra que quiero plantear en mi trabajo anual,
Se que todos mis órganos están creados y funcionan para el bien del cuerpo en su totalidad, se coordinan, se complementan, se ayudan, pero todos ellos reciben información de la mente, ella es la que interpreta gran parte de la realidad, e traduce los estímulos a los que reaccionamos … el conflicto nace allí.
Existen estructuras tan cimentadas, que consolidan una “ideología”; ésta es la inclinación a creer que las cosas pueden salir mal y debemos estar muy preparados para eso… en muchas ocasiones no distingue y afirma la conveniencia de tratar todas las situaciones con este talante, así, si la situación es benévola, está bien, estábamos preparados y al final “solo” nos sobra una cantidad de argumentos que no se dieron y otros que fueron totalmente opuestos o errados; dejando un “ejercito” de sustancias y especulaciones en todo el cuerpo, que al final se acumulan y causan estragos físicos y emocionales.
A pesar que la situación es conocida, tratada, estudiada, reconocida como anómala, y en muchas ocasiones intervenida para ser modificada y hasta eliminada; logra sobrevivir y mantenerse porque en algunos casos sí se justifica y fue efectiva la preparación imaginada.
Paradójicamente estamos aquí gracias a que, en muchas ocasiones, atendimos esa locura de elucubraciones y salimos fortalecidos, pero también es cierto que en la mayoría de los casos también salimos con demasiados “sobrantes” de cautelas y prevenciones.
Convivo con todo tipo de pensamientos y emociones productos de constantes “limpiezas” a través de la meditación y las oraciones, modificaciones e implantes directos al sistema principal, que revuelven estructuras talladas profundamente.
Se bien, a esta altura, el resultado de seguir esas decisiones, vemos en general un panorama, que podría haber sido mejor y estaríamos en mejores circunstancias si no hubiésemos exagerado tanto.
Lo que nos lleva a la situación de aquí y ahora, tenemos el conocimiento tenemos estudiado y “rotulado” los comportamientos, llámese ideas, prejuicios, temores, esperanzas, fortalezas, etc., y nuestro panorama sigue presentando dificultades; avanzamos en la armonización de resolución de conflictos y se avizora un futuro con mejores expectativas pero no debo ceder un milímetro en la búsqueda y aplicación constante de mejoras al sistema; se que todos mis órganos y mi mente están trabajando para modificar y corregir esos profundos surcos absurdos que se resisten a desaparecer , por que tienen la firme convicción que están haciendo bien en extremar precauciones.
Cuando observo todo este acontecer interno me llama la atención que es una realidad que perfectamente pueden representar el exterior, solo que allí no tengo tanta influencia, allí tal vez, solo soy un minúsculo órgano que contribuye al funcionamiento general, pero a diferencia de mis órganos interiores; aquí afuera, tengo algo más de autonomía y capacidad para modificarme e influir en los demás mostrándoles como al intervenir comportamientos internos, es posible modificar la realidad exterior.
Mi trabajo interior realmente se fortalece si mi motivación es reflejarlo y participar con mi comunidad.
Mi libertad y paz interior no son reales si no produzco armonía concreta en mis relaciones.
Cualquier esfuerzo que inicio para mejorar mi comportamiento es porque alguna relación con el exterior me ha mostrado que debo ajustarlo.
Cualquier conquista interior se debe evidenciar en alegrías para los que me rodean.
Mi recompensa por un logro es armonía- paz en el exterior.
La paz interior es un mínimo reflejo de la paz que produzco en el exterior.
Mi indicador de trabajo son los conflictos que genero interior y exterior mente
La ley de la renuncia como la interpreto ahora me dice que debo estar atento a revalidar mis bases más sólidas…
- P. Carlos Riveros
El título del trabajo anual…
“Mi paz interior como contribución a la paz universal”
No sé si es la edad, o las ganas de estar en paz, o es algo que viene de adentro y que me invita a alejarme de aquellos lugares y conversaciones donde se discute y se discute solamente para darle la razón a las personas que esperan que se les dé la razón así estén equivocados según mi punto de vista.
Después de dar mi punto de vista, he optado por cerrar las discusiones indicando “dejemos que el tiempo defina quien tiene la razón” para parar las discusiones interminables donde ninguna de las partes va a ceder.
He estado en reuniones en las que se discute y se discute para ver quien convence a los otros y he pedido, “por favor ya no discutamos más”, ya me duele la cabeza de tanta argumentación a sabiendas que no se va a llegar a una persona o grupo de personas convenzan al otro.
He optado por dar mi opinión, escuchar las opiniones de los otros y no contraargumentar sino simplemente seguir con la vida, con el trabajo, con lo que esté haciendo.
Es tal mi deseo interior de estar en paz que me he ido de lugares donde no quiero participar de discusiones familiares de temas en los que nunca vamos a estar de acuerdo. Simplemente les digo, “entendamos que tenemos diferentes puntos de vista todos validos de acuerdo al nivel de conocimiento, experiencia y conocimiento de cada uno, pero no sigamos discutiendo”.
En otros momentos, simplemente me alejo del lugar de la discusión pues no quiero participar de ofensas, o discusiones insulsas que no me van a aportar nada.
Esto me da paz interior y ha ayudado a que las demás personas entiendan que no me van a convencer de sus argumentos ni yo los voy a convencer de los míos y han notado que a mí no me van a llevar al campo de la discusión para darles la razón.
Mi trabajo interior es buscar mi paz interior y que ella se vea reflejada al exterior como racionalización de los estados de conciencia y del que entendamos la diversidad.
Mi trabajo interior es buscar mi paz interior y orar por la paz en cada uno de nosotros y del mundo para que cesen las ofensas y los ánimos de unos aplastar a los otros con el poder que tengan a la mano.
SOLEM, Lector: C.P. Juan Manuel González
La Paz Es nuestro Destino
El ser humano aún es muy inconciente e ignorante, pues en su sentir y vivir, no se percata de los Dones que le ha dado La Divina Madre, dones sobrenaturales y espléndidos; y uno de ellos es La Paz.
La Paz es nuestro Destino, La Divina Madre nos la regala indistintamente como un rio y como un remanso. Sólo algunos lo saben recibir y compartir.
La Paz es un terreno que sembramos día a día, y nos pertenece sin embargos ni falsas escrituras. Es un terreno que solo cada uno de nosotros lo puede hacer germinar y dar frutos. Cada fruto es muy dulce y fragante; es el fruto Que nos regala La Divina Madre en terreno fértil. Solo Ella nos lo da y nos pide solamente serenidad, meditación, entrega, oración….
La Paz nos pertenece como regalo de Lo Divino, nadie más nos lo puede dispensar. Ella lo da cuando alguna alma renuncia y se aproxima a su Amor.
Alguien puede prometer paz, alguien muy perturbado tal vez; pero muy pocos, muy pocos en este mundo la pueden otorgar. La otorgan Almas Grandes, Almas entregadas en Amor y Renuncia.
El resto es solo mentira, que solo alimenta muy ocultamente la guerra, el odio, el fanatismo y la división.
Hijos, La Paz es algo que el mundo no ha descubierto.
La Paz es Nuestro Destino.
La Paz no es una promesa, ni un destino vano.
Algunas Almas Grandes de Renuncia la pueden construir y hacer crecer como un fecundo árbol.
Esperemos con mucha fé que sus semillas den buena cosecha para que vivamos en armonía y dicha futura.
La manipulación que se hace de la “supuesta paz” es solo un medio para dormitar profundamente la conciencia de la turbamulta y volcarla a un túnel sin luz y sin salida, es muy desolador y triste; pero lo vemos en muchos países de nuestro mundo incluyendo el mío (Colombia).
La Paz es un Bien intrínseco, y nos pertenece. Diría si me lo permiten que también es un Don Sobrenatural que La Divina Madre nos tiene, nos ofrece; pero debemos desarrollarlo paralelamente con nuestro desenvolvimiento. Lo podemos sumar para ser cada vez, cada momento, cada latir de nuestro corazón, para ser Egoentes, siempre más Egoentes…
La Paz que conquistamos, igual que cada acto de Renuncia es un estandarte, nuestro estandarte de Verdad y Hermandad.
La Paz no es discurso falso de algunas personas que creen que la poseen y mesiánicamente la pueden dar al mundo, siempre con maquinaria maquiavélica y oscura.
La Paz es nuestro sentir como almas de Renuncia, es nuestra vibración para unirnos cada vez más a La Divina Madre, es nuestro palpitar y su palpitar. Cuando nos fundimos en lo profundo de La Santa Madre como sus Hijos.
La Paz es nuestro Trabajo, es nuestra faena, un Don, es un proceso, Hagámoslo realidad, Ejemplo, Vida …. Renuncia.
La Paz es un proceso de molienda de un grano, de una o varias semillas, es un trabajo de trapiche para recibir y dar al mundo su dulzura y Beatitud. La Beatitud de La Divina Madre.
Compartamos lo que hemos aprendido y recibido de Nuestros Amados Maestros.
En Recuerdo, Amor y Paz para el bien Amado, mi Bien Amado Señor Oscar Aníbal Cabanillas Fernández.
UN EJEMPLO DE PAZ.
RAS, Archivero: D. P. Adriana Roa Mackenzie
La experiencia de mi vida, los momentos alegres y tristes, las crisis personales, mi cuestionamiento espiritual, el dolor que he podido percibir en las personas con las que he trabajado y trabajo actualmente; me llevan a reflexionar sobre que es la paz, dónde se encuentra y porque no se logra obtener en el planeta tierra y sus habitantes. La historia de nuestro planeta, desde los inicios, es de guerra y violencia permanente. A la conclusión a la que llego es: que la paz se conseguirá en la medida en que se trabaje partiendo de uno mismo. Reconocer que somos violentos, aceptar que esa violencia está dentro de nosotros haciendo daño, trabajar con humildad y perseverancia para eliminarla de nuestro ser, perdonarnos y perdonar y así, poder soltar todo el dolor interior, para alcanzar la paz, la libertad y el amor interior, que se reflejará en los demás.
El planeta es UNO, todos somos UNO como esencia y hasta que no tomemos consciencia de nuestra responsabilidad en la forma como pensamos, sentimos, hablamos y actuamos, la paz universal no se logrará. Si logramos ver a la Divina Madre en cada ser humano, planta y animalito; la paz fluirá de manera sencilla y amorosa.
I SHEMESH, Oradora: D. P. Nelly González
En este caso, he basado el trabajo en el autoconocimiento y la oración diaria, con pequeñas renuncias que relataré, como aporte y cambio en las relaciones personales con quienes tengo cerca, al ver las diferencias, desigualdades, y mentiras que hemos creado, un mundo ficticio, que no evoluciona tan rápido como lo exige el momento en que vivimos, este sería el aporte a la paz del Universal.
MI PAZ INTERIOR COMO APORTE A LA PAZ UNIVERSAL
La paz es un camino interior que se plasma en el día a día, ya que todos los días no son iguales. Hay días donde la energía esta arriba y soy alegre, receptiva y concentrada en todo lo que la Divina Madre coloca en mi camino; cumplo el método que elegí; otros que inicio el día con oración operativa, y algunos me cuesta trabajo sentarme a orar y cumplir con el método diario (ascético- místico) me desconcentro, el día no me alcanza, hay inconvenientes: roces con quienes me rodean, ira, miedo, juicios, desamor, sale el indio que llevo dentro, pero salgo a flote gracias a la Grandeza Divina.
Conocedora de la importancia de la oración y el método que elegí, estoy convencida que hay una fuerza superior y seres que nos guían donde nos encontremos.
Para mi orar en cualquier lugar y hora es una costumbre, porque como humanidad somos uno y los dolores de ella, son los míos. En este momento donde la incertidumbre y enfermedades son parte del diario vivir, es cuando más se necesita revisar pensamientos, sentimientos y comportamientos; que debo trabajar constantemente en oración y claro, que es un trabajo continúo, porque siempre se vuelve a caer en errores, esto es una forma de agradecer a lo Divino, por la oportunidad de vida y los dones que nos ofrece en el diario vivir.
He trabajado con pasión para enamorarme del camino que elegí de autoconocimiento, con decisión y fe para saber que lo que necesito aquí y ahora se va a dar por medio de la Gracia Divina.
Se que la oración y autoconocimiento apuntan al servicio de la humanidad, permiten reconocerme como un ser integral dentro de la sociedad para en el día a día ampliar limites, tomar lo necesario y dejar lo mejor a la humanidad, con respeto y disciplina para llegar a ser uno con el todo, siempre guiado por la Divina Madre, mis superiores y compañeros de camino, que me motivan a continuar practicando en los momentos de aridez como en los de arrobamiento.
CONCLUSIÓN
El autoconocimiento y la oración sorprenden al ver la inmensidad del universo que llenan mi corazón de alegría, para vivir el aquí y ahora con respeto y armonía, en los diferentes contextos; generando la libertad para elegir lo sencillo en las pequeñas renuncias, en silencio.
ORMUZD, Asistente: C. P. Leopoldo Ayala
MI PAZ INTERIOR COMO CONTRIBUCIÓN A LA PAZ
Del curso vida interior:
“Para responder al sueño de un mundo de paz uno tiene que imaginar relaciones que conduzcan a la paz y el amor entre los seres humanos. Y practicar esas relaciones que imagina, evaluarlas y mejorarlas”
Con el propósito de contribuir a la Paz, primero tengo que revisar mi interior para poder buscar mi paz interior.
No puedo otorgar lo que no tengo.
¿Dónde inicio mi paz interior?
Inicio con revisar mis relaciones, principalmente las que vivo día a día
Cómo me relaciono con mi esposa y mi hijo, con los familiares y amigos más cercanos, con mis vecinos, con la aseadora del edificio, con los vigilantes, con las almas con las cuales me cruzo en el desarrollo de un día común y corriente.
Cómo reacciono ante cualquier situación que me incomoda, sobre todo frente a los imprevistos.
¿Me apoyo en la oración interior para que mis actos exteriores sean un aporte efectivo hacia la convivencia y las buenas relaciones?
Si quiero que las actitudes de las almas que me rodean cambien, debo revisar si yo tengo esta misma actitud y que debo transformar en mí para beneficio de mis relaciones y de los seres que me rodean
¿Me he preguntado cómo me ven los demás? ¿Utilizo un espejo para revisar mi expresión y mi actitud cuando me altero o estoy a punto de perder la paciencia??
I ARKA, Llavera: D.P. María Victoria Rodríguez
La Misión Anual 2024 nos invita a trabajar en la paz interior dentro de nuestra vida diaria asumiendo comportamientos que inviten a una buena convivencia; con base a esa invitación que coincidía con mi deseo de poder transformar algunos comportamientos que se presentan en mí cuando siento desde mi perspectiva, que estoy en total paz interior y por ello, me desconciertan.
Para mí la paz interior consiste en estar tan tranquila con el acontecer diario, de tal forma, que nada de lo que pase, me lleve a tener reacciones que me desestabilicen o que me lleven a salirme de mis casillas.
Con respecto a esto observo que a veces tengo comportamientos que me mortifican y, por lo tanto, mortifican a los demás, porque surgen ante “un clip” que me lleva a ponerme furiosa y contestar con poca cortesía exacerbando mi estado de ánimo, como en la película Volviendo al Futuro cuando al protagonista le dicen “gallina” y asume comportamientos que racionalmente no tendría.
A través del año en curso dediqué mi meditación a explorar las diferentes situaciones donde surgía este proceder, pasando por trabajar las dos primeras palabras del desenvolvimiento, “escuchar “, “ callar”; de alguna manera creo que esto me ayudó a conocerme más a mí misma, aunque no dio solución a mi impulsividad ante el “clip”.; posteriormente continúe con revisar en qué momentos surgía esta respuesta automática y descubrí que algunas veces era porque personas muy cercanas me contradecían o decían algo que yo consideraba amenazaba mi manera de ver las cosas, o amenazaba ¿mi ego? , o me llevaba a algo no solucionado de mi niñez, adolescencia o adultez temprana; medité en mirar mis pensamientos habituales y a qué tipo de comportamiento me llevaban, también sobre cómo respetar siempre a quienes tenían relación conmigo en forma constante o esporádica.
En esa búsqueda de paz interior, revisé otros aspectos que no recuerdo en este momento, hasta llegar a la meditación actual donde estoy trabajando sobre miedos, rencores, resentimientos, rabias…, que desde el inconsciente jalonan situaciones no resueltas, que afloran antes determinadas circunstancias y que el cerebro percibe como similares y disparan las defensas de alerta o huida.
Esta invitación a trabajar en la paz interior, para mí ha sido muy válida porque al ser cada uno de nosotros parte de un todo y lo que está en nosotros positivo o negativo está en mayor y menor medida en la humanidad en general, creo que contribuye como grano de arena ante esta crisis actual donde cada día se ponen en relevancia todas las consecuencias del desconocimiento de sí mismo y de la falta de autorregulación que llevan a la violencia, al maltrato, a hacer daño temporal o permanente a otros.
Desde mi punto de vista trabajar en la paz interior es una tarea que contribuye al desarrollo de la humanidad dando sentido al diario vivir y proporcionando herramientas que contribuyan a la paz universal.
ADSCRITA: Dmt. P. Carmen Lucia Santana
Como trabajo mi paz interior para aportar a la paz del mundo
La vivencia, de mi propia reflexión y experiencia
Tener el propósito de entregarse al misterio que es desenvolverse pasa por entender que no hay grandiosidad ni magnificencia en esa decisión.
Lo más valioso y actúa como un motor para avanzar es la elección de vida todos los días de nuestra existencia en este plano. Esa elección es una decisión que se manifiesta en una secuencia de muy pequeñas acciones, rictus y pensamientos en cada interacción día por día y, en la forma de cómo se desenvuelven nuestras relaciones con el entorno humano y natural.
Elijo estar en paz y se hace presente a través de esas acciones, reacciones, narrativas, tonos y formas de comunicarme conmigo misma y principalmente con el mundo exterior. ¿Y qué es eso en definitiva? Hacer en primera instancia lo que es bueno para mi (en ese contexto) sin maltratar al otro de ninguna forma.
Lo estoy contando como lo pienso y en la forma como operan mis días, mis reflexiones de meditación, examen retrospectivo, mi aquí y ahora, sin embargo, en la práctica, en el mundo del ser, casi todos los días fallo frente a las situaciones y personas donde tenemos la oportunidad de elegir. Me gana la impaciencia, la razón y el ego. Vuelvo a empezar a veces triste, a veces no tanto.
Las fuerzas que nos hacen incoherentes, oscuros, individualistas son propias de la especie misma por lo que siempre están vivas igual que nosotros, entonces nos hacen dudar o reaccionar distraídos, desprevenidos, inclusive violentos en la forma y en el fondo, que es donde estas los pensamientos que no se verbalizan.
Por eso debemos insistir. Se trata de elegir siempre la paz que nos reta en nuestro actuar diario, con nuestros diferentes entornos y relaciones familiares, profesionales, recreativas, casuales, exploratorias, obligatorias. Insistir tanto hasta que seamos capaces de incorporar al otro en esa paz, sabiendo que mi respuesta es parte de su propio entorno y por eso siempre lo afectara.
Siento que solo hasta ese momento tenemos conciencia que mi paz es una semilla en el mundo, y que mi paz es parte de la paz del otro, tanto como la de otros, me impacta a mí.
Querer en paz, apropiarme de las 10 palabras del amor cada día, ser coherente, aceptar las diferencias, fluir en las situaciones de tensión o adversidad, comprender al otro en los desacuerdos, amar la diversidad, amarme a mí, ¡sentirme bienvenida y ofrendar a todos lo mismo! Eso es lo que quiero para mi vida.
Misión Anual 2024
“Nuestra labor interior tiene sentido como una forma de asistir a la humanidad en su proceso de evolución. Trabajemos por la paz del mundo.
….
Recordemos que la ayuda eficiente es oración interior acompañada del
acto exterior. La paz empieza por cada uno de nosotros”.
Cafh T114 PATROCINADOS DE BOGOTÁ 2024