Trabajo Anual 2024

 

Grupo de Escuderos y Damitas

 

Tabla N° 117 de Solitarios de Buenos Aires

 

Introducción

El trabajo anual, que nos propusimos este año, es abordar preguntas que nos hicimos durante el año.

Decidimos encarar las respuestas de manera individual y con el aporte de cada uno de los hijos darles un enfoque grupal.

A continuación, listamos las preguntas y las respuestas de las hijas e hijo.

Desarrollo

Hay circunstancias que en un instante y crudamente muestran una faceta desconocida, para nosotros mismos, de nuestro ser, las preguntas son: 

  • ¿Cómo reacciono cuando me veo tal cual soy?

No lo veo venir. Estoy cómodo en existencia y hay una situación que me saca de la comodidad y veo cómo reacciono y esa reacción crea otras situaciones. Es como si me viera desde afuera.

 

Cuando repito actitudes o reacciones al entorno que me molesta, me veo tal cual soy, en posición de víctima, o tocando fondo con la queja, deja en evidencia la personalidad adquirida.

 

Creo que todos tenemos muchos aspectos y no somos consientes de todos ellos. Hay situaciones en las que exponemos aspectos de nosotros mismos que no conocemos. Pero desde mi punto de vista eso no es lo que soy…. Es sólo una parte de lo que soy

  • ¿Qué hago después de que veo mi sombra? 

La primera vez que me pasó, sentí vergüenza y culpa. Fue como ver a alguien extraño que no conocía. Con el tiempo me di cuenta de que estaba idealizándome, que mi verdadero ser tiene su parte oscura. Con la experiencia no le doy mayor trascendencia emocional, trato de no juzgar, me doy espacio. Trato de recordar los estímulos que produjeron que aparezca la sombra para tratar de seguir el automatismo detrás.

 

Al inicio surgió la negación a la sombra, a la reacción. Con el tiempo traté de no escapar, empecé a reflexionar en el porqué, el cuándo y el cómo, para dominar instintos. Posteriormente, al conocer y pertenecer al camino de Cafh, vi un nuevo sentido de la oración y el silencio, la reflexión pasó a ser más profunda con la meditación, y pude ir armonizando el diario vivir.

 

Las primeras  veces que vi aspectos míos que no me gustaban me sentí mal. Pero también me hizo ser más comprensiva y amorosa con los demás. De algún modo han sido mis defectos los que me han permitido ser más empática con los otros y no juzgarlos con rigidez. Ahora presto atención e intento comprender los mecanismos que se ponen en marcha cuando me encuentro en estas situaciones con el fin de comprenderlas y entender cuál es la cadena de eventos que conducen a esos desenlaces y así poder reconocer lo que me pasa e intentar caminos distintos. Además, reconocer las emociones asociadas hace que pueda trabajar en ellas.

  • ¿Qué movimientos emotivos tengo?

El primer movimiento es de sorpresa, de decepción, vergüenza y culpa, como conté antes, de no entender muy bien lo que está pasando, con la experiencia me di cuenta de que es parte de mi ser, que hay que observarlo, ver de dónde viene, analizarlo.

 

Victimización, enojo y tristeza, son los que habitualmente me invaden.

 

En general aparece la decepción. Estoy trabajando en la transformación de ese sentir en aceptación, amor y desafío.

  • ¿Me acepto?

Con el tiempo aprendí a aceptarlo, a integrarlo es la manera en que el contexto me marca el rumbo, es la manera en que me mantengo humilde, donde veo que hay mucho por desenvolver y resolver.

 

Me cuesta, en un segundo tiempo de introspección puedo aceptarlo, aún niego bastante.

 

Lo acepto y me lo planteo como un desafío

  • ¿Lo niego?

No, no lo niego. Ahora agradezco poder verlo. Viéndolo, lo puedo trabajar. Generalmente hago silencio y trato de percibir lo que no es evidente, lo que se esconde detrás de ese sentimiento, de esa actitud o de ese juicio.

 

Si, es disfrazado con los otros y el entorno.

 

No, trato de aceptarlo y aprender a amarme a mi misma con todos mis claroscuros

  • ¿Lo Justifico?

Mirando para el pasado creo que no veía esto, que es evidente ahora, porque lo justificaba. Tenía una imagen tan idealizada de mí mismo que me daba dolor ver la sombra sin el filtro de la justificación. 

Ahora, No, no lo justifico, trato de poder ver que hay detrás, cual es la razón para ese accionar, que eventos o circunstancias me hicieron automatizar esa actitud, respuesta o prejuicio.

 

Antes si, ahora no me parece, pero aún debo parar y sacar las capas que lo envuelven y disfrazan el sentimiento, el pensamiento y/o la actitud, para que sea simple y real.

 

No, pero tampoco lo condeno. Trato de entenderlo para poder trabajarlo y transformarlo

  • ¿Qué hago para cambiar?

Primero trato de entender y una vez que entendí trato de ver si se repite.

Siento que todavía hay cosas que están veladas que no las puedo acceder. Siento que tengo que seguir trabajando con la de construcción de la idealización.

 

Practico el acto contrario, como freno a la cascada de la personalidad corriente; luego puedo armonizar conmigo y el entorno a través de la oración y la meditación, para ver y trabajar en las sombras.

 

Trato de entender de dónde viene. En general cuando veo que la premisa es errónea o me pongo en el lugar del otro, le quito fuerza a ese aspecto y resulta más fácil de manejar. Hay aspectos que están muy arraigados y no he logrado modificar, como si fueran partes esenciales de mí y no aspectos adquiridos…si reconozco que hay algo que no puedo modificar entonces intento suavizarlo, pulirlo y controlar las variables que hacen que ese aspecto se manifieste en una suerte de manejo preventivo.

  • ¿Desde donde gestiono el cambio?

El cambio lo gestiono tratando de entender qué supuestos me llevaron a tener esa actitud, qué hay detrás de los mismos y a qué responden. Tengo fe, que con ver la sombra es el inicio del cambio.

 

El cambio, el freno a la personalidad corriente con sus sombras, se gestionan de esa llama, esa esperanza, esa Fe de que se puede y no estoy sola; así puedo llegar a cuidar el momento con el entorno, mejorar las relaciones cercanas y estar equilibrada.

 

Desde el camino del autoconocimiento, la comprensión y el amor. 

  • ¿Veo mi influencia sobre el otro? ¿Veo el dolor, frustración, cansancio que genero en el otro?

Si, lo veo. Trato de aceptar mi situación que no es cómoda. La idea de trabajar con la sombra es encontrar la manera de estar mejor y más cerca del otro. 

Los prejuicios, juicios, malas actitudes nos alejan de las personas y generan sufrimiento en el mundo. Trato de ser consciente de la vulnerabilidad del otro, de mi propia vulnerabilidad y de que la violencia y el juicio causan dolor en el otro y en mí mismo. 

 

Ligeramente, voy caminando e intentando lo mejor que tengo para dar. En los espacios de reflexión, de quietud interior, veo en los otros lo que proyecto, desarmonización, y como genero juicios de valor que no eran útiles ni necesarios.

 

Si, lo veo. Intento ponerme en su lugar y eso es lo que me insta a trabajar sobre mis aspectos sombríos.

 

Reflexiones:

Debemos investirnos de la creencia de que nuestra vida es un viaje de progreso espiritual; trazar el mapa teniendo en cuenta las coordenadas del propósito y la compasión, para orientarnos en las tormentas del cambio. Uno de los actos de servicio más fortalecedores es creer en alguien cuando él carece de confianza en sí mismo.

La participación consciente, nos da la oportunidad de experimentar nuestra complejidad, expandir nuestros propios límites. Mirar donde no estamos mirando, mirar de una forma diferente.

 

Damitas:

Damita N°1    Francisca, Vicente Masanés.

Damita N°2    ……………………………………………………………………………………………

Damita N°3    Diana, Bareiro.

Damita N°4    Isabel, Muñoz.

Damita N°5    ……………………………………………………………………………………………

Damita N°6    ……………………………………………………………………………………………

Damita N°7    Ma Victoria, Ciarla.

 

Escuderos:

Escudero N°1    Ricardo, Suárez.

Escudero N°2    ……………………………………………………………………………………………

Escudero N°3    ……………………………………………………………………………………………

Escudero N°4    ……………………………………………………………………………………………

Escudero N°5    ……………………………………………………………………………………………

Escudero N°6    ……………………………………………………………………………………………

Escudero N°7    ……………………………………………………………………………………………