TRABAJO ANUAL  2024

Curiosidades del Silencio Interior –  Parte III

Grupo: Escuderos y Damitas, Tabla 60 de Solitarios de Salta Argentina

Autores: Teresa Josefa Aramayo

Claudia Beni

Carmen Rosa Tejerina

Liliana Sosa

Alejandra Iniesta

Ramiro Iglesias

 

Este trabajo, como los dos anteriores, refiere a las observaciones que realizamos en nosotros, inducidos por nuestras Enseñanzas y complementado con nuestras lecturas del Libro “El Poder del Ahora” de Eckhard Tolle (1) que comenzamos a leer y aplicar en 2022, 2023 y continuamos este año.

En la Alocución de Clausura 2024 nos dice “Partimos del hecho de que somos seres complejos viviendo en unas determinadas coordenadas de espacio y tiempo, con un centro interior simple, intangible y atemporal, que es nuestra esencia.

Todo lo que captamos con nuestros sentidos y con nuestra mente está en un flujo de cambio permanente. Nada puede ser retenido indefinidamente, nada permanece igual. A cada instante todo está cambiando, se mueve en una realidad dinámica.” (2)

“Si bien nuestro cuerpo y nuestra mente están fluyendo en ese proceso continuo, hay un centro, un observador en nosotros (que también podríamos llamar conciencia o espíritu). Normalmente, no solemos estar conscientes de este observador. Al no ser conscientes de él, éste se identifica con diferentes aspectos del proceso.

A veces tenemos identificaciones más fuertes con algunos roles y no cambia tan fácilmente. Probablemente se han establecido en nuestra infancia o a lo largo de nuestras experiencias, y se han convertido en una parte constitutiva de nuestra personalidad.

Somos energía en movimiento, y esa energía va tomando diferentes formas y expresiones.

Llamamos a esto ignorancia. Ignorancia de nuestro ser, de la forma en que operan en nosotros estos compuestos o fuerzas. Por eso, tiene tanto sentido dedicarnos a un trabajo interior permanente, a la búsqueda de conocernos a nosotros mismos” (3)

 

Todo nos conduce al fortalecimiento de nuestro desenvolvimiento, nos ayuda a encontrar los “como” lograr conocernos cada día más y lograr cambios que nos benefician y podemos compartir. Nos resuena siempre la frase “si quieres cambiar algo, primero logralo en vos”.

Nuestra Mente no se detiene nunca y por momentos nos juega en contra, nos obliga a estar permanentemente atentos para no repetir errores.

Este año, la DGM en sus alocuciones menciona estar en Presencia, en participación, estar atentos a las emociones para no identificarnos con ella.

En esta Observación, notamos que cuando estamos haciendo una tarea, no disfrutamos del proceso, rápidamente nos lamentamos del pasado, de no haberlo descubierto antes o juzgarnos porque antes nos salió mal, en otros casos estamos ansiosos por terminar, porque la Mente se disparó al futuro. En cualquier caso, no estamos en el Presente. Hoy en la medida que logramos darnos cuenta nos volvemos conscientes y presentes aquí y ahora. Logramos permanecer más tiempo conscientes.

Cuando dicen el tiempo es una creación de la Mente, quiere decir que todo sucede Ahora, si algo pasó en el pasado, fue en un Ahora del pasado y si sucede en el futuro también será un Ahora del futuro. Por eso decimos que estamos en estado de presencia o conscientes en el Ahora.

Ser testigos de nuestros pensamientos y emociones es parte esencial de estar Presentes, aquí podemos darnos cuenta de lo que queremos modificar en nuestras vidas, si hacemos juicios innecesarios, estamos descontentos, seguramente habrá incomodidad, tensión y se notará la resistencia al Presente, es aquí donde hacemos los cambios. 

Superamos en gran medida la necesidad de tener razón, de aceptar lo distinto, de abrirnos a las múltiples posibilidades, nos ayudó a tener mejores relaciones con nosotros y con nuestro entorno.

Cuando la DGM nos pide que nos preguntemos ¿qué está ocurriendo en mí en este momento? ¿Hay tensión? Tenemos que soltar cualquier resistencia y aceptarla.  Quejarse es falta de aceptación y nos convertimos en víctimas. Las soluciones son: apartarse, cambiarla o aceptarla. Toma una opción y acepta las consecuencias, sin escusas, sin negatividad.

Tenemos que estar satisfechos con lo que tenemos y agradecidos. La raíz del sufrimiento surge en nuestro continuo desear y ansiar.

Aceptémonos tal cual somos, el juzgarnos, nos trae mucho dolor. 

Ya en el Mensaje de Plenilunio 2023 decía “Estoy en el presente y tomo lo que la vida es para mí ahora. Vivo este instante con lo que trae y lo dejo ir. Ahora mismo estoy aquí. Esto es lo que tengo ahora. Y lo dejo ir.” 

“La Renuncia está en el instante presente. Enfoco mi conciencia en el presente. Detengo el movimiento que me lleva hacia atrás, al pasado, recordando, cavilando, lamentando, extrañando, resintiendo. Detengo el movimiento hacia adelante, al futuro, soñando, proyectando, deseando especulando.” 

En el Mensaje de Clausura 2023 nos pide que nos preguntemos cuando meditamos “¿qué está sucediendo en mi interior en este momento? ¿qué pensamientos mantienen atrapada mi mente? ¿Qué emociones observo manifestándose en mí? …” 

¿Estoy conforme en este lugar o tengo quejas? Algunos prefieren estar en otro lugar. Resuélvalo. Cualquier acción es mejor que la no acción. Si comete un error al menos aprende algo y ya no sería un error. Pero si permanece bloqueado, no aprende nada.

El Miedo impide accionar. Reconozca el Miedo, obsérvelo, ponga su atención en él, esté completamente presente con él. Hacer esto corta el vínculo entre el Miedo y su pensamiento. Esto es   estar en el Ahora. Si no hay nada que pueda hacer, acéptelo y suéltelo sin poner resistencia interior. Esto sería rendirse que no es debilidad, Ud. será libre interiormente de la situación. Pero si hay algo que debería hacer, levántese y hágalo y si no puede, acepte su pasividad, pereza y salga conscientemente de esta situación.

El estrés es una consecuencia de estar aquí, pero querer estar allá o estar en el presente, pero querer estar en el futuro. La solución es moverse, trabajar, correr. Haga eso y goce del recorrido, ya no estará estresado estará cansado posiblemente. También puede dejarlo todo y al observar su mente puede decirle, deberías estar trabajando, estás perdiendo el tiempo y entonces sonría, porque ya eligió. 

Cuando piensa mucho en su pasado más o menos está reforzando un sentido de identidad con las grandes cosas logradas, aventuras, experiencias o historias de víctima, cosas que hizo o que le hicieron. Su proceso de pensamiento está creando culpa, orgullo, resentimiento, ira, remordimiento o autocompasión. Muera al pasado en cada momento, no lo necesita.

¿Está preocupada? Piensa que pasaría si… Su Mente se fue al futuro. Cuando llegue el futuro lo va a resolver, por ahora es su imaginación, no sucedió nada. Respire profundamente. Pregúntese que tiene que resolver Ahora.

A veces decimos: ¡Un día lo lograré!  Ya se fue al futuro. Está esperando ese momento para empezar a vivir. Significa que Ud. quiere el futuro, que no quiere el presente. No quiere lo que tiene. Cuando acepta plenamente lo que tiene, está agradecida de lo que tiene, de lo que es, de SER.

Si está insatisfecho con lo que tiene Ud. no habitará en el SER para sentir la plenitud de la vida. Ahora, que es la única prosperidad verdadera, abandone la espera. Si Ud. está presente no tiene necesidad de esperar nada.

Todos en la vida tenemos un propósito externo y otro interno. El externo es llegar a una meta o destino y por supuesto implica futuro. Aquí hay que prestar atención si los pasos a seguir absorben tanta atención que se vuelven más importante para Ud. que el paso que está dando Ahora. Tiene que ver como lo está haciendo. No tiene que ver con el futuro sino con el propósito interno, con la calidad de su consciencia en este momento.

El viaje exterior puede constar de muchos pasos, el viaje interior solo de uno: el paso que está dando Ahora mismo, si está profundamente consciente de ese único paso lo habrá llevado a Ud. al SER. Este es el propósito y el logro de su viaje interno, el viaje hacia Ud. mismo. Es posible también fracasar completamente en su propósito externo y al mismo tiempo triunfar totalmente en su propósito interno. O al contrario, lo más común es riqueza exterior y pobreza interior, como decía Jesús “Ganar el mundo y perder su alma”.

Esté atento al presente, preste atención a su conducta, a sus reacciones, malos humores, pensamientos, emociones, miedos y deseos según ocurren en el presente. El pasado está en Ud. Si está suficientemente presente para ver todas esas cosas sin críticas, sin juzgar, está manejando el pasado y disolviendo con el poder de su presencia. No puede encontrarse a sí mismo yendo hacia el pasado. Se encuentra a sí mismo viniendo al presente.

Lo esencial es su presencia consciente. Eso disuelve el pasado. Ese es el agente transformador.

Para cerrar, el tema de la Renuncia es el tema más importante para entrar en el presente. La presencia es Renuncia y la Renuncia es presente. Abandonarnos a la divina voluntad nos lleva a los dos movimientos más extraordinarios de nuestros temas de meditación: Ver a lo divino en todo lo manifestado, e inevitablemente, fundirnos en la unión substancial con el todo. La unión substancial es el resultado inevitable de conocernos a nosotros mismos y, a la vez, conocer al todo, a través del estado de presencia. El llamado a entrar en el corazón y desde allí, responder a nuestro llamado vocacional, del mensaje de Plenilunio, así como la profundización en el significado de la Renuncia, de las Alocuciones, caló hondo en nuestro ser, y en nuestra necesidad de vivir el presente, entrar en él, para conocernos a nosotros mismos y al todo, y fundirnos en esa ampliación de conciencia. Contemplar el presente amplía nuestra percepción del todo, para finalmente unirnos substancialmente.

“Saludaré este día con amor en mi corazón.

Y principalmente me amaré a mí mismo. Porque cuando lo hago, vigilaré celosamente todo lo que entra en mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi corazón. Nunca jamás mimaré los apetitos de la carne, sino que más bien trataré mi cuerpo con limpieza y moderación. Nunca permitiré que mi mente sea atraída por el mal y la desesperación, sino que más bien la estimularé con los conocimientos y la sabiduría de los siglos. Nunca le permitiré a mi alma que se vuelva complaciente y satisfecha; por el contrario, la alimentaré con la meditación y la oración. No permitiré nunca que mi corazón se empequeñezca o se amargue; sino más bien lo compartiré y crecerá y alegrará la tierra.

Saludaré este día con amor en mi corazón.

De aquí en adelante amaré a toda la humanidad.” … (4)

 

(1) Eckhart Tolle. El Poder del Ahora. Capítulo cuarto.

(2) Alocución de Clausura 2023  

(3)  Alocución de Clausura 2024

 (4) Og Mandino. El Secreto más Grande del Mundo. Pag. 39